Una invitación a descansar y al reposo de Dios
- Daisy
- 6 dic 2024
- 6 Min. de lectura
Actualizado: 1 feb
Hablar del descanso siempre es importante. En un mundo donde el sistema económico-político y social nos lleva a una hiperproducción, y dónde el descanso es un espacio más de consumo, hablar del origen del reposo y la verdad de Dios al respecto nunca es too much.
Por eso, cuando conversé con la Cristi y la Ale de esto en mi podcast, dio para dos capítulos, y ojalá que en el futuro, más.
El siguiente artículo es la recopilación de las ideas principales que conversamos en el podcast, pero si te parece interesante te invito a escuchar el capítulo completo en Youtube o en Spotify.
¿Por qué nos cuesta tanto descansar?
En "Cartas del diablo a su sobrino" de C.S. Lewis, podemos encontrar en una de las cartas pequeños atisbos sobre el descanso. Si no has leído el libro, a grandes rasgos se trata de la correspondencia entre un viejo diablo -Escrutopo- y su sobrino -Orugario-, un novato demonio encargado de asegurarse de la condenación de un joven hombre. En estas correspondencias, Escrutopo le enseña a su sobrino a cómo tentar y distraer a este joven hombre del "enemigo" -Dios-, planteando diversas situaciones y escenarios que debe propiciar o impedir, entre ellos, el descanso.
Una de las cartas habla específicamente de cómo el deber de Orugario es no permitir que este joven hombre disfrute, pero no cualquier disfrute, sino que de lo que pasa cuando disfrutamos de la naturaleza, porque cuando los seres humanos tomamos pausas, descansamos y conectamos con la creación, nos encontramos con Dios. Y cuando no, cuando estamos desconectados, desgastados y cansados, estamos más expuestos al pecado y a los lados más oscuros de nuestro corazón. Por eso es muy importante saber que hay un enemigo que no quiere que descansemos y busca formas para que no lo hagamos.
Por otro lado, así como Satanás busca formas de distraernos del descanso, también a través de nuestro propio pecado hemos creado estructuras que nos alejan del reposo -y de Dios-. Por ejemplo, nuestro sistema actual. Nuestra era de consumo, nos dice que descansar es consumir cosas. Por ejemplo, yo descanso un día y me hago un panorama de ir a una cafetería, o de ir al mall, o de ir de compras, pero si trajéramos la propuesta de Éxodo a nuestra era actual, es prácticamente inconcebible. Nuestro sistema nos dice que el descanso es un peligro, tú sí puedes vivirlo en tu individualidad, porque sí, eso conlleva consumo también, pero una ¿detención total? jamás, es impracticable.
Cómo hemos visto en los dos artículos anteriores, el descanso nos recuerda quién es Dios y quienes somos nosotros y nos hace amar al prójimo, y obvio que el enemigo quiere destruir eso. Por eso con quien uno hable, hacerle pausa a la vida es una lucha, y no solo por el trabajo, es como un todo, todo es un agobio, todo es acelerado. Descansar se ha vuelto un desafío.
Sin embargo nuevamente tenemos a Dios diciéndonos, "Oye, es un mandato que descanses. Anda a tomarte un helado, duerme una siesta" Y es extraño, porque uno se dice a sí mismo, ¿Por qué Dios nos demanda hacer algo que se supone nos hace felices? Y es que eso hace el pecado en nosotros. Tomamos lo que sea bueno y lo destruimos, por eso Dios establece estas "reglas de sana convivencia" que nos vuelven a la verdad, y nos guían a esta vida abundante que Él quiere para nosotros.
El tema de las pantallas también nos ha afectado mucho. Nos hemos vuelto adictos, buscando la aprobación de personas que no existen, pasamos el día viendo vidas perfectas de gente que no conocemos y con quienes nunca nos vamos a encontrar, comparando sus vidas grandiosas con las nuestras y provocándonos un agobio del alma. A raíz de esto mismo, trabajamos mal porque estamos distraídos, y por lo tanto descansamos mal porque queremos seguir trabajando en este trabajo que ya hicimos mal, y así constantemente. Es una lucha contra nuestras malas costumbres.
Fundación El Retoño
La Fundación Retoño tiene el objetivo de volver a conectar a las personas con la naturaleza, y eso se manifiesta a través de distintas instancias y grupos, porque creemos que en esa conexión se generan muchas cosas maravillosas. En primer lugar, a través de la creación logramos conectarnos con nosotros mismos, luego con los otros y también, desde nuestra fe con nuestro Creador. Porque sabemos que toda la naturaleza viene directo de la mano de nuestro Creador, y por lo tanto tiene ese potencial de mostrarnos quién es Dios y de traernos de vuelta. Por eso buscamos que la gente tenga este espacio de acercarse y reconectarse con la naturaleza, porque cuando conoces, amas, y cuando amas, cuidas.
A raíz de todo esto, hemos generado retiros con programas más elaborados de ciertos días, o a veces vienen personas a pedido que traen su propio programa, y/o compartimos actividades junto a ellos. Pero lo que nos importa por sobre todo es vivir juntos y crear comunidad, porque sabemos que todo el tema medioambiental tiene que ver también con hábitos diarios y pequeños, y cuando uno los comparte de forma natural, es mucho más fácil de implementar.
Nuestros retiros tienen un foco importante en el disfrutar el aquí y el ahora, y la naturaleza cumple un rol fundamental en esto. Como cuando Jesús dice "miren a las aves, miren a los lirios" realmente lo que nos está diciendo "esto de aquí y ahora es lo que tienes", y a nosotros nos encanta vivir planificando, soñando con el futuro, o angustiados por lo que viene, y no vivimos el presente, no estamos aquí...
Muchas veces decimos "Dios, que tu presencia venga" "Queremos sentir tu presencia", y Dios siempre está presente, en todo lugar, en todo momento, pero nosotros nos perdemos su presencia porque nosotros estamos ausentes. Por eso el descanso y la creación son tan fundamentales en nuestra vida, y deberían ser prácticas o disciplinas espirituales más frecuentes y diarias, porque son estas las que nos traen al aquí y al ahora.

La creación y el reposo
A pesar de que aún estamos en este mundo lleno de pecado, de alguna manera podemos saborear la reconciliación plena de Dios a causa de esta misteriosa tensión en que Jesús ya resucitó y ya venció el pecado, pero donde convivimos aún con esta maldad. Y una de las formas de saborear esta reconciliación, es a través de la reconexión con el mundo natural.
Cuando logramos identificar que hay algo en nuestro ADN que nos dice que venimos de la tierra, que también somos criaturas, algo cambia en nosotros. Creer que la humanidad fue fundada del polvo -como el significado de Adam, el que procede de la tierra- nos ayuda a conectar con nuestra identidad y nuestra posición delante de Dios. Sin embargo, incluso nosotros los cristianos pareciera que nos olvidáramos de esa parte, llevando formas de vivir, trabajar, casas, malls, espacios de entretención, cada vez más alejados del mundo natural.
Por eso es cada vez más urgente volver al inicio, porque cuando estamos en la naturaleza es como si volvieran a reconectarse y reconfigurarse todas esas partes caídas, y aunque no nos guste o no disfrutemos del mundo natural, puede ser porque simplemente la conexión esté medio descableada.
Esta conexión no es más que conectar con nuestra identidad, y la verdad de que Dios es nuestro Creador.
Por otro lado, la naturaleza nos ayuda con ciertas prácticas o disciplinas espirituales que son mucho mejores estando en un espacio bello. Dios es el Dios de la belleza, y esta manifestada en la creación nos está llevando constantemente al Creador, aunque nosotros no nos demos cuenta, y por lo tanto facilita disciplinas como la contemplación, o el retiro, entre otras. Incluso la lectura de algunos pasajes se facilitan rodeados de la naturaleza. Hay salmos completos que hablan de Dios a través de su mundo natural. En ese sentido, si vinculamos el descanso con la presencia de Dios y estas disciplinas o hábitos que nos ayudan a acercarnos a Él, el mundo natural es casi el espacio preciso para eso. Es un escenario vivo, que te trae al presente, pero para contemplar a Dios.
Finalmente cuando vemos la creación, y observamos las aves, los hongos, los árboles, podemos conocer verdades sobre quién es Dios y su control y soberanía sobre todo. Cuando nos acercamos a la naturaleza, la conocemos, esta nos revela a Dios, descubrimos quién es Él por medio de ella, conocemos sus atributos, confiamos en qué Él nos cuida como cuida de las aves, como viste a los lirios, como cuida de las abejas, podemos al fin descansar.
Comments